Olive Auction ha levantado esta página con registros públicos para que los compradores den con la finca. Quienes están al frente pueden reclamarla sin coste: completar la historia, publicar lotes, responder a los compradores.
Tras la reclamación, lo confirmamos por correoTodo lo que aparece aquí procede de fuentes públicas: listas de premios, registros de certificación, los inventarios del territorio. El resto de la historia —la familia, el olivar, la edad real de los árboles, el análisis de laboratorio de este año— solo puede contarlo la almazara, y es la parte por la que pujan los compradores.
La historia de Capezzana sobrevive en un pergamino que se guarda hoy en el Archivo del Estado de Florencia. Está fechado en el año 804, un contrato de arrendamiento de viñas y olivares en un lugar llamado Capezzana, en las colinas de Carmignano, al oeste de Florencia. Es el rastro escrito más antiguo de que aquí se cultivaba y se molía aceituna, mil años largos antes de que a nadie se le ocurriera embotellar el aceite para venderlo. La tierra pasó por varias familias a lo largo de los siglos —los Cantucci, los Bourbon del Monte, los Adimari Morelli y luego los Franchetti Rothschild— antes de que el conde Alessandro Contini Bonacossi y su mujer, Vittoria, la compraran en los años veinte y le sumaran tres fincas vecinas, Trefiano, Cerretino y Poggetto, para formar la propiedad tal como está hoy. Los olivares trepan por las laderas del Montalbano, plantados sobre todo de Moraiolo, con Frantoio cubriendo casi todo el resto y pequeñas cantidades de Pendolino y Leccino mezcladas. La aceituna se recoge y llega a la almazara propia de la finca en menos de un día, se muele en frío con extracción lenta para que el aceite conserve su aroma, y se deja decantar de forma natural en un depósito de piedra en vez de centrifugarla por segunda vez. Toda la explotación lleva años certificada como ecológica, y la cuarta y la quinta generación de la familia Contini Bonacossi siguen al frente.
Del registro público: capezzana.it · reportergourmet.com
Abrir una cuenta de productor lleva un minuto: nombre, almazara, comarca. Asociamos este perfil el mismo día.
Cifras de laboratorio, referencias de los árboles, fechas de recolección, una foto: el formulario solo pide aquello por lo que paga el comprador.
Subasta con reserva confidencial, o asignación a precio fijo. Lo revisamos y sale publicado.
El catálogo llega a esta lista antes de publicarse en el sitio. Cuando la venta cierre recibirás todos los remates, incluidos los que decepcionaron.
Dos correos. Después, silencio hasta la Venta n.º 2.